viernes, 16 de abril de 2010

Legión (de ángeles)


No soy cinéfilo y mucho menos cineasta o crítico de cine, pero una cosa es clara, me gustan las películas buenas y generalmente estoy buscando algunas.

El otro día, cuando iba viajando a Stgo., en el bus pusieron este film que se estrenó hace poco parece (por eso me sorprendió al ver que estaba empezando) y yo, sin haber recibido comentario alguno sobre ella anteriormente, empecé a verla. En un principio me pareció tranquila, hasta que llegó la escena de una vieja que era como zombie, en la cual mordió a un loco y, de ahí se puso a escalar por una muralla, por lo que pensé que podía ser Spiderman, Resident Evil, pero… ninguna de las anteriores (lástima porque son “buenas” por lo menos para pasar el rato). Lo que vendría después era de suponer. Más tarde apareció el clásico ‘chico malo’ que, a la larga, es bueno, cosa que no es la gran novedad. Luego se produce una serie de enfrentamientos con unos seres extraños con cara de tontones, en los cuales gran parte del elenco de ‘protagonistas’ van muriéndose. El bad boy les explica que son ángeles (sí, ángeles) porque Dios perdió la fe en las personas (llama a ser un tema interesante para discutir pero sólo que en eso, en un llamado, porque no se desarrolla) y se explica también que la salvación es el hijo que estaba esperando Charlie (una mina) (lo que me suena a película añeja, a tema muy usado). En este momento baja el ángel Gabriel (sí, ése, el famoso, por fin lo conocí) y se pone a luchar contra su hermano (el niño rudo) que fue sacado del cielo porque no quería exterminar a nuestra raza (que tierno!!) y, entre tanto combo, patada y golpes de alas, muere Michael (no Jackson), quien le había dicho anteriormente a Jeep (el humano ejemplo… si la ven, entenderán (no la recomiendo)) que encontrara a los profetas y descifrara las instrucciones, con lo que uno se imagina que sería entretenida la búsqueda pero al final con suerte se acuerdan de lo que le dijeron.

Ya casi terminando, arrancan con el bebo y el chupa p*c* Gabriel los persigue para matar al niño (creo, porque no especifican, sólo pide que se lo entreguen) y en un momento aparece nuevamente el seudo terminator antes asesinado, con alas (a todo eso, los ángeles tenían armadura como los espartanos). Ahí dice que el pulento (@elpulento en twitter) le otorgó otra oportunidad porque él (Michael) le dio lo que necesitaba, a diferencia de Gabriel que le daba lo que él quería. Se ponen a pelear de nuevo y se invierte la tortilla porque casi muere el Gabi, pero quedó vivo y aprecue. Finalmente (yajú) el ex rude boy también se va y quedan felices para siempre con el cabro chico vivo pero sin explicar lo de los profetas que nunca aparecieron y las instrucciones que terminaron siendo qué cosa? Unos tatuajes que le salieron a Jeep en los brazos.

En resumen (bajo mi humilde perspectiva), es muy basado en temas e imágenes clichés que, anteriormente, dieron resultado en otras películas porque en su tiempo eran innovadoras pero, usarlas ahora, es musho lusho. Por otro lado, deja muchas cuestiones flotando que, al no desarrollarlos, pasan a quedar en la nada y hace que la película en sí, no esté definida y que tenga muchas ideas vagas, lo que termina haciéndola aburrida porque es ‘todo y nada’ a la vez, es decir, puras ideas incompletas que ‘pudieron’ (tratadas adecuadamente) ser buenas pero no llegaron a serlo.

jueves, 1 de abril de 2010

Utopía


Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.

Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá.

Por mucho que yo camine nunca la alcanzaré

y entonces...

Para qué sirve la utopía?

Para eso sirve: Para caminar

Eduardo Galeano

Vivir de promesas sin cumplir

Recuerdo el día en que conocí a una amiga. Cuando empezamos a conocernos fue un poco difícil porque ninguno de los dos se soportaba mucho porque ambos teníamos nuestro carácter pero teníamos que compartir porque estábamos en un “trabajo” (entre muchas comillas) en común. En realidad nunca fue trabajo, era como ayuda para el colegio y unas actividades que se les ocurre andar haciendo.


Finalmente, luego de una larga historia y muchas horas juntos, terminamos siendo amigos. A ella siempre le decía ‘tenemos que juntarnos un día!’ (ese día por lo general no llegaba aunque, un par de veces, sí nos juntamos). Promesa sin cumplir #1


Con mis amigos que no son muchos pero son los mejores (aunque suene cliché) siempre nos juntamos en cualquier lado o en casa de alguien que la ponga (en un principio solía hacerlo yo pero ya no tanto). Para vacaciones, como es de costumbre, se organizan esos viajes a varias partes a lo largo de Chile solamente (porque el presupuesto no está para mandarse a cambiar a otro lado) y en una ocasión me dijeron ‘vamos a Viña, organicemos un grupo piola y nos vamos una semana, yo pongo el depa’, como era de esperarse, me animé (porque prendo con agua). Días mas tarde, por un sinnúmero de problemas sin sentido, no pude ir y deje casi todo armado, de manera que los demás que habían confirmado, se fueron a Viña. Promesa sin cumplir #2


A mis padres les dije ‘este año estudiaré más que el año pasado porque no quiero andar urgido a última hora con toda la materia junta’. Hasta el momento no lo he hecho, es más, con suerte he abierto los cuadernos y leído los apuntes cuando dicen que van a preguntar reflexiones sobre lo que tratan. Promesa sin cumplir #3


Así podría seguir enumerando un sinfín de promesas que han quedado en suspenso a lo largo de mi vida pero son tantas que me da lata pensar y escribirlas. Sin embargo aún me queda por enunciar la más importante.

Una vez que estaba pensando en la inmortalidad del cangrejo y en todas esas cosas sin sentido, me llegó un momento de lucidez y dije que quería ser feliz. Hasta el día de hoy creo hacer todo lo posible para no llegar a ella, (no intencionalmente) pero gran parte de mis decisiones, me alejan poco a poco de ese fin que me propuse. Últimamente, una gran cantidad de medidas que he tomado, me han desviado del bienestar y la tranquilidad.

No sé bien cómo terminar esto pero…

Promesa sin cumplir sin# (la más importante)


pd: Me comprometo a seguir tratando de ser feliz